El
estudiante comprometido con la calidad de sus aprendizajes, la reflexión
crítica y permanente en función de la construcción de su pensamiento creativo y
de su desarrollo intelectual, tiene la necesidad de asumir estudios
independientes, sistematizar saberes, exponer con lógica sus ideas y ofrecer opiniones, críticas o
consideraciones sobre cualquier tema de manera original.
Por
ello necesita desarrollar su capacidad de análisis, de argumentación e interpretación.
Estas habilidades cognitivas son fáciles de adquirir
a partir de la práctica constante de la lectura, la escritura, el pensar, el
razonar y el escribir.
El
ensayo es un trabajo intelectual destinado a tratar un tema, un problema, una
propuesta o un fenómeno con originalidad, libertad, coherencia y elegancia literaria.
El ensayo es un trabajo intelectual complejo y como una estrategia de
aprendizaje.
Su
origen se ubica en el Renacimiento con los trabajos meritorios de Montaigne y
Voltaire. Cada día cobra mayor fuerza y alcanza mayor diversidad y divulgación,
muestra de ello son las producciones de los notables de esta época, tales como
Fernando Savater, Octavio Paz, Carlos Fuentes y Noam Chomsky.
Literariamente,
el ensayo es un vehículo de comunicación que considera lo estético y lo
científico, cuya referencia debe ser el público a quien va dirigido.
En el
campo científico cumple otras funciones, tales como explicación de problemas,
divulgación de hallazgos, confrontación de teorías, discusiones, reflexiones, aportes
o críticas. Por ello, es apropiado utilizar los beneficios del aparato crítico
propio de la investigación bibliográfica y un lenguaje técnico.
Un
ensayo puede ser un trabajo corto que no requiere de un amplio dominio de
técnicas de investigación científica, pero sí de una amplia cultura y madurez,
cuya adecuada elaboración será resultado de una formación crítica, creativa y
reflexiva de todo estudiante investigador, quien debe ir cimentando su
disciplina intelectual como parte de su formación profesional.
Rojas
Ortiz (1997) admite que su elaboración es muy exigente pues deben reflejar
dominio del tema, competencia lógica y competencia comunicativa. En su
construcción se pueden conjugar las cuatro prosas existentes: descripción,
narración, exposición y argumentación y se busca lo novedoso y original, donde el
autor demuestre su tesis personal y el dominio del tema expresado con claridad,
congruencia, ética, elegancia y solidez.
El
ensayo cumple los siguientes objetivos:
- Estimula el trabajo intelectual independiente y la libertad de opinión.
- Propicia el desarrollo del pensamiento autónomo, crítico, reflexivo, divergente, convergente y creativo.
- Promueve la construcción de conocimientos y el aprendizaje significativo en la medida que el escritor conecta y amplia los conocimientos.
- Estimula la inteligencia emocional, por cuanto es una vía para la realización personal, aceptación de sí mismo, desarrollo de la autoestima y el autoconcepto.
- Ayuda a profundizar y organizar
los conocimientos, pues escribir implica leer varias veces y aprender con
significado.

